02 diciembre 2009
Rutas turísticas de Irán (y no volverán)
Ustedes me van a perdonar por esta ausencia de tantas semanas pero es que he estado muy ocupado haciendo un viaje con el Inserso. No, no hemos ido a Benidorm. Esta vez nos han llevado a Irán, que están promocionando unas rutas turísticas que salen casi gratuitas y te dejan participar.
Además, como son musulmanes y no comen cerdo (aunque allí hay muchos) me he podido llevar a mi cochino Chopenagüer sin miedo de que me lo quieran hacer chorizos y jamones.
Allí todo está muy bien organizado y te llevan en autocar a todos los sitios.
La primera fue la Ruta de las Flagelaciones. Puedes asistir y aplaudir en una flagelación pública. Allí flagelan por cualquier cosa y te puedes dar con un canto en los dientes (o con un látigo en la espalda) si después de cometer un delito, o mejor dicho, lo que ellos consideran delito, solo te castigan a latigazos. Aunque algunos quedan para el arrastre.
Luego fuimos a la Ruta de las Lapidaciones. La cosa va subiendo de intensidad. Buscan a una mujer violada o a una adultera, que para el caso da lo mismo, y la entierran en un agujero hasta los hombros. Después toda la gente puede lanzarle piedras hasta matarla. Hay mucha participación en estas cosas. Siempre hay gente que quiere divertirse. Hasta a los turistas les permiten lanzar alguna piedra, pero que no sea muy gorda. A mi Chopi, en este espectáculo le entraron ganas de vomitar, el pobre, no es más que un cochino de estómago débil.
La última es la Ruta de los Ahorcamientos. Siempre tienen a mano a algún homosexual o a algún opositor al régimen listo para estos espectáculos. Como los anteriores, también son públicos y a los iraníes les deben de gustar mucho porque la muchedumbre se concentra allí, alrededor de los patíbulos, para aplaudir e insultar a los reos. Unas veces usan grúas, otras horcas tradicionales montadas al efecto. Las autoridades iraníes son muy imaginativas con estos espectáculos y les gusta sorprender.
Allí, un policía me dijo que están a punto de abrir otra ruta: la de los empalamientos y decapitaciones, pero todavía no tienen claro cómo serán.
La del tiro en la nuca, de inspiración china, la han descartado porque salpica y los turistas protestan, pero todo se andará.
Etiquetas:
chupitos de condena,
Chupitos Irónicos,
Nemat Safavi,
turismo

















7 comentarios:
¡¡¡Qué cojonudo es usté, aguelo y cómo le echábamos de menos!!!
Tremendo su chupito. No tenemos aquí chupitos de esa triste y bárbara costumbre. ¿Ese pueblo no avanza? ¿No están haciendo experimentos atómicos? ¿Por qué no prueba a hacer experimentos humanos, como la libertad, como el amor, como la religión?
Gracias, aguelo, por volver. Un abrazo
Buen post Agüelo, es que los iraníes son "el no va más" en sofisticación para acabar con sus víctimas.
Un beso y que seas revienbenido,
Buen aporte agüelo, aunque en tono sarcastico, no deja de ser un tema espeluznante.
Saludos y me alegra volver a leerte.
Querido Agüelo, me alegra mucho saber de usted y de su Chopenagüer.
La verdad es que estábamos sedientos de chupitos suyos... no tarde tanto en volver, que en Benidorm también llega el adsl...
Fantástico agüelo. Ha sido una vuelta estupenda por el parque de atracciones del horror.
Salu2
Gracias, niños, por echarme de menos. Ha sido una experiencia inolvidable. Un megaparque del horror, como dice Markos. Tienes una ejecución en cada esquina, como las Fallas de valencia. La pena es que el billete no me alcanzaba para visitar los presidios infectos donde se hacinan los condenados...
Pero sobre todo, lo que más me llama la atención es la actitud de la gente del pueblo que gozan como enanos con estos espectáculos. Como no tienen turismo sexual fomental el turismo criminal
Ay (bis)agüelo, vuelve usted mordaz como siempre. Una genial manera de denunciar las atrocidades de ese ¿país?.
Publicar un comentario en la entrada
Chupitos es un lugar de encuentro de un grupo de blogueros que se conocen en la red, y que a sorbitos pequeños van degustando aquellas esencias que ellos mismos vierten sobre este cuaderno.
Bebe hasta donde puedas digerir y argumentar.
No grites (no escribas en mayúsculas), que estamos aquí cerca. Puedes revelarte o emocionarte con nosotros.
Por la entrada reciente de spam, nos vemos obligados a revisar los comentarios antes de publicarlos.