
Llevo días dándole vueltas a un asunto. Como últimamente he pasado por alguna entrevista de trabajo y cabe de esperar que en breve uno se vea en la tesitura de seguir en ese asunto, me pregunto si no voy confundío cuando me presento ante un entrevistador.
Ya sé que esto sonará raro, o incluso idiota, pero querido amigo, pensar, imaginar y desear es de las pocas cosas que aún son gratis y no están afectadas por la crisis ni por la Gripe A.
La cosa es que si la entrevista de trabajo sale bien esa empresa te pagará x dineros por ocho horas diarias de tu vida, o más, de 5 (con suerte) a 6 (poca suerte) ó 7 (escasa suerte) días a la semana. Es decir, entre un 25% y un 33% del tiempo que respiras.
Quizás no haya que ir con la inseguridad de si me cogen o no me cogen, me quieren o no me quieren. Quizás haya que ir como si uno fuera un cliente y le van a ofertar un lugar donde desempeñar una función. Así que, tal vez, cuando uno es demandante de empleo debería plantearse que es otro tipo de cliente para esa empresa. Que es el demandante quien debe entrevistar a la empresa y no al revés.
¡A qué suena raro! Sí, ya lo sé. ¿Qué pasa si la necesidad es mucha? Pues es como cuando quieres comprar algo y la oferta es mínima, bajas tus exigencias. Eso no significa que tengas que quedarte con ese producto de calidad media (o mala) para siempre-jamás de los jamases. Una vez salgas de tu apuro inicial puedes seguir con tu búsqueda y encontrar ese "producto" (oferta de trabajo) que se acomode a tus expectativas.
Así que, cuando eres demandante de empleo, tú necesitas un producto y la empresa te hace una oferta. Evalúa y valora tú también el lugar al que vas a dedicar un buen cacho de tu existencia. Infórmate de como son, como de responsables, su honestidad, su cumplimiento con los compromisos adquiridos, su estrategia laboral y de recursos humanos.
Y si hay muchos "clientes" para ese "puesto" y la necesidad no te acogota, escoges tú.
(Viñeta superior del inigualable Forges, cuyo trabajo puedes ver en www.forges.com.)
















8 comentarios:
Me gusta el punto de vista y lo comparto. He visto a mucha gente ir a las entrevistas de trabajo como pidiendo limosna y dispuestos a todo con tal de conseguir un mal trabajo.
La desesperación lleva a estas situaciones. Y el exceso de personas válidas para desempeñar una misma actividad hace que los empresarios aprovechen...Es lamentable, pero comprensible.
Yo tengo la suerte de haber tenido que hacer pocas entrevistas de trabajo y a todas ellas he ido distendido, escrutando el lugar en el que se supone que iba a "vivir" (trabajar), permitiéndome el lujo de tras varias preguntas al entrevistador irme de alguna de éstas entrevistas. Desde luego mi caso no es extrapolable, soy un tío con suerte. Pero ver la cara de perplejidad del entrevistador, no tiene precio.
Salu2
Hola Angel.. como Markos nunca he tenido problema con el trabajo, pero veo como muchas personas pasan mucha pena a la hora de ir a una entrevista..
Un saludo de buen fin de semana
Markos, es verdad, la cara de un entrevistador cuando eres tú el que marca el ritmo y las reglas, no tiene precio :). Eso también demuestra que simplemente, son malos entrevistadores, que quizás están allí porque les tocó "el muerto".
Balovega, si muchas personas actúan igual, con miedo, aceptando "cualquier cosa en cualquier manera", al empresario no le vamos a poner muchas pegas. El busca su mejor rendimiento y los malos empresarios, además, explotar a otras personas. Pero si los trabajadores se valoran y se hacen respetar. A ver, yo sé que es utópico, pero, seamos sinceros... ¿¡sin trabajadores qué c#ñ# hace un empresario!? :D
Hemos de hacer otra lectura. La mitad de los parados tienen mi edad, más de 50 años. Tienen estudios y experiencia, por lo general, en múltiples trabajos. Pero tienes que volver a estudiar (eso es cosa del marketing o de lo que sea que está así montado para entretener al personal, porque uno lo que quiere es trabajar y acudas al trabajo que acudas, por más ingeniero que seas, has de aprender a manejarte con las armas que allí se utilizan y que se cogen en unos días de práctica.
Yo lo veo por mí, habrá casos distintos, la entrevista puede servir si va precedida de un emisario, o si vas enviado por alguien. De otro modo las cosas se complican lo mires por donde lo mires.
Yo no se, tampoco he tenido muchos problemas con las ofertas de trabajo pero eso sí, no puedes bajar la cabeza a todo lo que te ofrezcan, ¡Tú vales mucho! y tienes que acerte respetar como persona de lo contrario, muy mal vas.
Besos Ángel, por cierto ¿qué pasó con la devolución a mi escritorio de Chupitos?.
Besos y felíz 2010
hacerte con h se la comió.
Pienso que a la hora de buscar trabajo y hacer una entrevista, nunca hay que bajar la cabeza, vas decidido y con ganas de trabajar, si una vez terminada la entrevista no les has gustado, pues a buscar de nuevo.. moraleja.. la cabeza siempre muy alta, no estas mendigando, estas buscando un trabajo digno..
Un abrazo a todos y mis sinceras felicitaciones por navidad y demás fiestas..
Aqui hay algunos consejos para la entrevista de trabajo
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