Sin embargo a veces uno se pregunta cómo pueden los legisladores hacer tan difícil una tarea que debería ser sencilla. Creo que hay una pregunta clave que aún no hemos resuelto: ¿Qué valores debe trasmitir la escuela, fundamentalmente la pública, cuando vivimos en una sociedad tan abierta, tan plural, cuando todo, o casi todo, vale?
Si la sociedad no ha alcanzado (en realidad ya lo tenía pero lo ha perdido) un acuerdo sobre la conveniencia de exigir determinado esfuerzo a los chavales para aprobar y pasar de curso, si no ha alcanzado un acuerdo sobre la conveniencia de exigir respeto a padres y maestros, si no ha alcanzado un acuerdo sobre valores tan básicos y elementales cómo éstos, ¿qué debe pensar un maestro/pedagogo/profesor cada mañana al ponerse enfrente de un grupo de adolescentes o preadolescentes?
















11 comentarios:
Interesante reflexión. Yo creo (desde mi todavía escasa experiencia), que lo que debe pensar sería algo así como "hoy voy hacer cuánto esté en mi mano para que mis alumnos crezcan. Que crezcan en conocimientos y que crezcan como personas. Hoy les voy a ayudar siendo su guía en esos crecimientos, tanto el formativo como el moral".
Algo así podría ser el pensamiento, otra cosa será lo que se encuentre después.
¿No?
Quizá la reflexicón que debía hacerse es: "¿Yo estoy educando a mis hijos igual que los padres de estos?".
Por eso yo no tengo hijos. Solo gorrinos, aunque procuro darles un educación humanista.
Ve con Dios
Seguro que Juan Carlos sabe responderte y añadir aun más preguntas básicas a estas reflexiones que tu te haces después de tantos años. Un chupito preocupante.
El problema radica en que por desgracia, muchos padres se piensan que la educación de un niño o adolescente se le da única y exclusivamente en el colegio y eso no es así. Se les da una responsabilidad al profesorado extra que no debería ser así.
La educación no se da solo unas horas al día, es una tarea diaria que se debería impartir siempre que se esta con ese niño porque es justo la época propia para eso, educar.
La educación debería impartirse en conjunto por padres y maestros y en cualquier caso, bajo mi punto de vista la educación (que no enseñanza) la deben de dar de primera mano los padres.
Eso sí... espero que la profesora de mi hijo sea una maestra :)
Besos.
Yo he tenido una suerte bárbara. He tenido estupendos maestros y maestras. Y los que sólo eran profesores ya me pillaron mayorcito.
Creo que uno de los problemas que hay está en que algunos padres, bien por comodidad o por falta de tiempo, no se dedican a educar a los hijos. Creen que el colegio es el que lo debe hacer.
Yo creo que la educación de un niño es tarea de todo el entorno. Si una parte de ese entorno falla, todo se va al garete, porque el niño confundirá modelos y se irá a lo más fácil. La educación es tarea de maestros, padres, abuelos, amigos, gente anónima, perros y gatos. Todo lo que rodeo al niño.
Salu2
A mi entender, el problema es que ahora no se saben hacer las cosas. Los padres, madres, y demas, no saben que es educar. Ya no se puede pegar a lo hijos, porque igual les creas un trauma; no les puedes decir nada porque igual les haces cambiar de opinión...
¿y que coj****s es educar entonces?
Una madre ve que su hijo se sube a un árbol y ¿que hace?
Según las leyes de hoy, tendría que rogarle encarecidamente y con mucho afecto que por favor se bajara del árbol.
Mi padre lo que haría, si fuera necesario, sería subir a por mí, cortar el árbol y darme con él en la cabeza. Nunca volvería a subir a un árbol.
¿En dónde dejamos el diccionario?
Os dejo otra cita de Fernando Savater que me gusta mucho:
“Malcriados en la cultura del zapping (…) les hace incapaces de ver o escuchar nada de principio a fin, es difícil que aguanten una clase completa de algo que no les apasiones sin tregua y, aún peor, les obligue a esforzarse un tanto.”
Otro problema es la falta de tiempo de los padres pluriempleados para educar a los hijos. El poco rato que los ven les dejan hacer lo que quieren, y cuando no los ven, pues eso, a su bola.
Leo el artículo y leo los comentarios y me siento reclamado por varios motivos. Descarto el más obvio, por supuesto.
No llevo tantos años de docencia como Pedro, pero voy a intentar responder a la pregunta, igual no ahora, que hace al final sin excesivos rodeos, aunque tengo, con permiso, que cambiar un poco la letra, pues, en mi caso, no es "¿qué debe pensar?", sino "¿qué piensa?". Hay que decir, también, que conviene cambiar la tercera persona por la primera.
Pero, antes, quiero llamar la atención sobre algunos aspectos de la cuestión. En primer lugar, Pedro llama la atención sobre uno de los caballos de Troya: los planes educativos y su aplicación en la práctica. Me ha correspondido ser tutor y hoy he tenido que dirigir una sesión de evaluación. En la Comunidad de Madrid se han cambiado los criterios de titulación en unas semanas. Esto es un ejemplo, nimio, si queréis, de la deriva hacia no sé sabe dónde, causada por las administraciones a las que votamos. En segundo lugar, tengo que decir que en vuestros comentarios hay varias razones, pero estas no se agotan aquí.
La disposición diaria de un maestro, de un profesor o de un pedagogo tendría que ser la que nuestro estimado Juanjo anota en su primer comentario, aunque, con todos mis respetos, suene un poco a Lucas Tanner. Si vamos al último comentario, una cita de autoridad, que hace nuestro ondense, arribamos a uno de los escollos del asunto, porque estoy, por lo menos en esto, de acuerdo con Savater. Sin embargo, debo aclarar el sentido que le doy a la cita: la malcrianza a la que alude Savater no tiene origen sólo en el entorno familiar.
Como este comentario excede ya el metro de chupitos, tengo que preguntaros: ¿queréis que continúe?
Estoy contigo, el problema es social, no solo familiar.
Por supuesto que queremos que continues, con lo interesante que se ponía el comentario, vas y lo cortas.
Sigue por favor.
Fdo. Luqui Tanner! jejeje
Sigue, sigue!! :p
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